Cómo funcionan los teléfonos celulares
La gran idea del sistema
celular es
la división de la ciudad en pequeñas células
o celdas. Esta idea permite la reutilización de frecuencias
a través de la ciudad, con lo que miles de personas pueden usar
los teléfonos al mismo tiempo. En un sistema típico de
telefonía análoga
en Puerto Rico, la Compañía puede recibir alrededor de
800 frecuencias para usar en cada pueblo. La Compañía
divide la ciudad en celdas.
Cada celda generalmente tiene un tamaño de 26
kilómetros cuadrados. Las celdas son
normalmente diseñadas como hexágonos (figuras de seis
lados), en una gran rejilla de hexágonos.
Cada celda tiene una estación
base que consiste de una torre y un pequeño edificio que
contiene el equipo de radio.
Cada celda en un sistema análogo utiliza un séptimo
de los canales de voz disponibles. Eso
es, una celda más las seis celdas que la rodean en un arreglo
hexagonal; cada una utilizando un séptimo
de los canales disponibles para que cada celda tenga un grupo único
de frecuencias y no haya colisiones:
- Un proveedor de servicio celular típicamente
recibe 832 radio frecuencias
para utilizar en una ciudad.
- Cada teléfono celular utiliza dos frecuencias
por llamada, por lo que típicamente hay 395
canales de voz por portador de señal (las 42 frecuencias
restantes son utilizadas como canales de control).
- Por lo tanto, cada celda tiene alrededor
de 56 canales
de voz disponibles.
En otras palabras, en cualquier celda, pueden hablar
56 personas a través de sus teléfonos
celulares al mismo tiempo. Con la transmisión digital, el número
de canales disponibles aumenta. Por ejemplo, el sistema digital TDMA
puede acarrear el triple de llamadas en cada celda, alrededor de 168
canales disponibles simultáneamente.
Los teléfonos celulares
tienen adentro transmisores de bajo poder.
Muchos teléfonos celulares tienen dos intensidades de señal:
0.6 watts y 3.0 watts (en comparación, la mayoría de los
radios de banda civil transmiten a 4
watts.) La estación central también transmite a bajo poder.
Los transmisores de bajo poder tienen dos ventajas:
- Las transmisiones de la base
central y de los teléfonos en la misma celda no salen
de ésta. Por lo tanto, cada celda puede reutilizar las mismas
56 frecuencias a través de la ciudad.
- El consumo de energía del teléfono
celular, que generalmente funciona con baterías,
es relativamente bajo. Una baja energía significa baterías
más pequeñas, lo cual hace posibles los teléfonos
celulares.
La tecnología celular
requiere un gran número de bases o estaciones en una ciudad de
cualquier tamaño. Una ciudad grande puede llegar a tener cientos
de torres. Cada ciudad necesita tener una oficina central la
cual maneja todas las conexiones telefónicas a teléfonos
convencionales, y controla todas las estaciones de la región.